25 de octubre de 2013

En busca de la felicidad (+7)

Ver pelicula online --> Abre mil ventanas de publicidad, pero se puede ver
Nombre original: The pursuit of happyness
Directores: Gabriele Muccino y Fabricio Samaniego
Actores principales: Will Smith, Jaden Smith, Thandie Newton, Brian Howe, James Karen y Dan Castellaneta
Año: 2006
Género: Biográfica
Duración: 117 minutos
La historia gira en torno a Chris Gardner, padre de Christopher, un niño de 5 años, justo después de que su mujer les abandone, cansada de la presión económica de la familia. Chris se intenta ganar la vida promocionando un aparato médico de gran valor económico, en el cual invirtió gran cantidad de dinero, pero ningún hospital está dispuesto a comprarle. Cuando le roban uno de sus aparatos, llega a la conclusión de que no va a ganar suficiente dinero para Christopher y él de esta forma, prueba suerte haciendo un curso de agente de bolsa, con la esperanza de encontrar un mejor empleo al acabarlo. Pero, mientras tanto, es incapaz de mantener una casa para su hijo y él, y se ven obligados a depender de centros de acogida, estaciones de autobús o incluso la calle. A pesar de ésto, Chris no deja de querer a su pequeño, a quien quiere más que a nada e intenta proteger a pesar de que su situación económica no esté de su parte.



Vi esta película hará cosa de 6 meses, y aún me tiene enamorada. No es solo que Will Smith sea uno de mis actores favoritos, ni que su hijo sea totalmente adorable, es el mensaje de la película. El dinero no lo es todo, el dinero no da la felicidad, aún sin medios para mantener un techo sobre sus cabezas, Chris es feliz gracias a su hijo, al verlo junto a él, pero no es suficiente. Lo arriesga todo para intentar darle algo mejor. Sin embargo, nunca olvida lo verdaderamente importante, el cariño hacia su hijo. Soy de esas tontas personas que creen que el amor y el cariño pueden con todo. ¿Soy demasiado optimista? Es posible, pero hasta el momento no me he equivocado con esto.

24 de octubre de 2013

Elizabeth

Debía correr, escapar, huir del lugar que me había visto nacer. Apenas me respondían las piernas, sentía que en cualquier momento detendrían su camino, pero debía hacerlo por ella, por mucho que desease volver no podía, ¡huye! ¡HUYE!

Me desperté un día cualquiera en una habitación de hospital. El olor de los medicamentos inundaba el ambiente y las paredes brillaban por la luz que entraba por la ventana. No recordaba qué hacía ahí ni cómo había llegado, solo sabía que no era el sitio en el que debía estar. Un nombre inundaba mi mente: Elizabeth. Pero, ¿por qué? ¿Quién era ella? ¿Por qué no podía recordar nada? Esperé durante un tiempo que no sabría medir a que alguien entrase a interesarse por mi estado, pero cuando supuse que nadie vendría me levanté de la cama y me dispuse a salir, no sin antes descubrir una nota en la puerta: “Elizabeth está bien”. Entonces supe que ese nombre sería importante para mí y me acompañaría en cada paso que diese. Al salir, descubrí los pasillos vacíos de un hospital. Cuando llegué a la calle encontré a un joven, cigarro en mano, que pareció sorprendido al verme.
-¿Qué haces aquí? No pensé que despertases tan pronto.-Lo analicé con la mirada. No debía tener más de 20 años, pero su mirada era la propia de un anciano con muchos momentos amargos que contar.

-¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? No puedo recordar nada.

-Soy el Doctor Henry, y según tu identificación tú eres M. Te encontramos inconsciente en el suelo después de que ellos te atrapasen. No debiste haber intentado salir de La Zona, tienes suerte de que pasásemos por allí y lográsemossalvarte.

No alcancé a comprender nada, pero Henry me aseguró que entendería todo con el tiempo. Apagó su cigarro con la punta de su gastado zapato y nos dirigimos hacia un lugar que él llamó Base, en busca de sus compañeros. Cuando nos encontramos a cierta distancia me giré para observar el lugar de donde veníamos. Lo que descubrí fue un edificio en ruinas, así como todos los edificios que lo rodeaban. Durante nuestro largo camino intenté que aquel enigmático hombre respondiese alguna de mis muchas preguntas. Yo necesitaba conocer qué había sucedido, mi mente ansiaba respuestas, pero Henry no parecía dispuesto a ayudarme. La cuestión era, ¿quién es Elizabeth? Llegamos hasta un edificio que parecía estar en mejores condiciones que el resto. Estaba excavado en la roca y custodiado por dos guardias que se limitaron a saludar cordialmente a mi acompañante. A judgar por el aspecto interior, aquella construcción había sido usada como mina en algún momento del pasado, pero ahora se asemejaba a un bullicioso pueblo. Algunos curiosos se acercaron con preguntas que hacerme, pero el doctor me condujo hasta un grupo de personas algo mejor vestidas que el resto. Se presentaron como los Líderes, y me acosaron con sus preguntas sobre “La Zona”, pero yo no supe responder a ninguna de ellas. Fue entonces cuando una chica de las más jóvenes, la única que se había abstenido de preguntar, se presentó como Fany. Por su rostro inteligente supe que ella sería la que iluminase un poco la oscuridad de mis recuerdos.

-Verás, M, nosotros nos encontramos fuera de “La Zona”. Allí la vida es mucho más sencilla y feliz, perfecta. Por el simple hecho de nacer tienes asegurada una familia, unos estudios, un trabajo y una pareja. Llegado el momento, si ellos lo creen oportuno, puedes llegar a recibir un permiso de natalidad. –Llegado a este momento, el rostro de Annie se iluminó con ira y su tono de voz se endureció. -Pero esas vidas no son reales, son solo una ilusión, ¿comprendes? Están controladas en todo momento por ellos desde su cúpula.

-Espera, ¿Quiénes son ellos?

-No lo sabemos – Se notaba decepción en su voz – Pero vamos a conseguir liberar a todos los que aún están dentro. Tal vez no lo entiendas pero es importante para nosotros, algunas de nuestras familias siguen dentro. –Asentí en silencio. – Pero el saber cómo llegaste a escapar puede ayudarnos en nuestra misión.

-Siento mucho no poder ayudaros. No recuerdo nada excepto…

-¿Excepto? – La esperanza se hizo patente en algunas de aquellas personas, supuse que serían aquellas que tenían seres queridos aún dentro.

-Elizabeth…

El nombrar aquel misterioso nombre produjo un gran revuelo y algunos llantos. Según me dijeron, aquella era una integrante de los rebeldes, y si sabía algo de ella sería porque se la habían llevado. Tras una corta discusión decidieron aprovisionarse con víveres y unas pocas armas y ponerse en camino para intentar salvarla.De camino a “La Zona”, Fany se acercó a mí. Se la veía muy preocupada y le costaba hablar sin tartamudear. Se me hacía extraño verla en aquella situación después de su anterior discurso cargado de odio. Me confesó que Elizabeth era su hermana y la única familia que le quedaba en el mundo. Comprendí su dolor y quise consolarla, pero nos acercábamos a nuestro objetivo. “La Zona” era un recinto cercado por unas altas verjas metálicas. Los rebeldes tenían una entrada que habían escavado con anterioridad, por lo que la entrada no fue difícil. Una vez dentro nos encontramos una larga hilera de casas, todas idénticas. Aunque estaban infinitamente mejor cuidadas que el paisaje de fuera, aquella situación causaba en mí cierta inquietud. Caminamos entre ellas hasta llegar a una gran cúpula metálica. En ese momento, y como surgidos de la nada, aparecieron los militares de “La Zona”. Habíamos caído en su emboscada.

-¡Las pistolas! ¡Debemos luchar!

Me desperté un día cualquiera en una cama de una habitación luminosa. Junto a mi cama se encontraba una mujer. Ella lucía una enorme y acogedora sonrisa, con un toque forzado. En cuanto me vio abrir los ojos me dijo al instante que su nombre era L y era mi esposa, como si adivinase mi falta de memoria. Me convenció de que todo había sido una pesadilla, un mal sueño, pero ahora estaba despierto. Aquello me pareció verdaderamente extraño, pero la creí, ¿por qué no debería hacerlo? Decidí vestirme, y L me recomendó salir a dar un paseo para despejarme, y me aseguró que después me sentiría mejor.

Hacía un día fantástico, no miento si digo que era el más soleado que podía recordar. Pasé silencioso entre las casas. Todas iguales, perfectas, en las cuales se podía ver personas felices a través de las ventanas. Caminé sin rumbo hasta encontrarme frente a un lago. Me distraje mirando las ondas que el viento producía en el agua. Entonces lo vi, era un loto. A mi mente vino una hermosa y joven chica, de cabellos color fuego, con un loto en su cabello. ¡Elizabeth! Pero, la cuestión era, ¿quién es Elizabeth? Entonces comencé a recordar. Una joven tras la verja, una mujer que no pertenecía a mi mundo. Me vi ayudándola a entrar, recordé cada día en que ella volvía a ese mismo lugar, y su sonrisa. A mi mente vino la imagen de Elizabeth con el vientre abultado, embarazada. Comencé a correr, ¡debía salvarla! Llegué rápidamente a la cúpula metálica, pero entonces sentí como tiraban de mí, tapándome la boca, hasta un lugar algo alejado. Cuando logré liberarme descubrí que mi captor era un militar. Mi primer impulso fue pelear, pero él me tranquilizó:

-M, no lo hagas, estoy contigo.

-¿Quién eres? –El corazón me latía muy rápido. Elizabeth me necesitaba.

-Sé que buscas a Elizabeth. -¿cómo sabía eso? – No voy a hacerte daño. Hiciste lo correcto, ellos la tenían, tú debías huir en busca de ayuda, era su única oportunidad.

-¿Dónde está? –La cara del militar no mostraba sentimiento alguno. –Dímelo, tengo que salvarla.

-No sabíais que os estaban esperando, quise avisarte pero no pude, arriesgué mucho con la nota del hospital. Siento haberte mentido.

-¿Me has mentido?

-Si. Siento decírtelo, pero Elizabeth y todos los rebeldes han sido ejecutados esta misma mañana. –Mis ojos se inundaron al instante, no podía creerlo. –Se como te sientes, tu la querías.

-¿Cómo puedes saberlo? – Me sequé las lágrimas con la manga de la camisa. – Tú no sabes nada, tu ayuda ha sido inútil.

-Si te ayudé ha sido porque yo también me enamoré de una rebelde. –Su rostro se entristeció al recordar – yo también tuve un hijo con una mujer de fuera. Y aquel niño, M, eres tu.

Bueno, esta es la primera historia acabada que he escrito, la presenté a un concurso el año pasado y quedé segunda, así que como primer intento tal vez no esté tan mal... Si queréis añadir algo, o suplicarme que por favor deje la pluma y el papel para siempre, podéis dejarme un comentario, ¿gracias!

Misery - Stephen King

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Aunque voy a comentar este libro, debo de decir que no he acabado de leerlo, lo dejé a unas 50 hojas del final. Nunca suelo hacer esto, pero supongo que no tengo demasiado estómago para los detalles morbosos, para los cuales el señor Stephen King tiene un don. La historia gira en torno a un famoso escritor, el cual sufre un accidente de coche, y despierta en una cama de la casa de la señorita Annie, una horrible y psicopata ex-enfermera, fan de su más famosa saga de novelas, Misery, quien ha decidido atenderle. Se encuentra sus piernas rotas, drogado por los medicamentos que Annie le suministra y a merced de ésta mujer. Lo que comienza siendo una ayuda, acaba convirtiéndose en un secuestro cuando, la enfermera, descontenta con el final del último libro de la saga Misery que acaba de leer, le obliga a escribir para ella un final alternativo, quemando el manuscrito único de su nueva obra como castigo. A partir de entonces, todo son torturas, como los abandonos totales en sus ataques de psicosis, en los cuales el protagonista debe hacer lo que puede para conseguir el medicamento que es ahora su droga, castigos inhumanos cuando ella decide que se ha portado mal y la amputación de varios de sus miembros. Aun así, el escritor va a intentar salir con vida de esa, literalmente, casa de locos.
Bueno, es difícil dar una verdadera opinión sin haber acabado el libro, pero allá vamos. Me gusta el estilo en el que escribe Stephen King, no es el primer libro suyo que leo (de hecho, es el tercero o cuarto), pero debo decir que el género terror no es de mis favoritos. Puedo aguantar perfectamente la tensión de las historias de miedo, pero lo que me hizo dejar de leerlo fueron los detalles morbosos sobre cómo matar un policía con una máquina cortacesped. Creo que vivía mejor antes de imaginarme las cuchillas goteando sangre y los jirones de tela ensangrentados en el césped, gracias Stephen. Sin embargo, la historia engancha, y para alguien que no sea tan miedoso como yo, puede ser un gran libro. Espero tener estómago para acabármelo algún día, aun no se si sobrevive o Annie acaba con él.

23 de octubre de 2013

El club de los corazones solitarios - Elizabeth Euleberg

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Tal vez solo la portada os lleve a deducir por qué me llamó la atención este libro. Si no lo sabéis, yo os lo digo... ¡The Beatles! Y no es solo que nuestra protagonista tenga Penny Lane como nombre (junto a sus hermanas "Little" Rita y Lucy "in the sky with diamonds"), si no que todo el libro gira de forma casi subliminal en torno a los cuatro de Liverpool. En primer lugar, ellos van a ser los únicos cuatro chicos permitidos en el Club de los Corazones Solitarios de Penny Lane. ¿De que va este club? De acuerdo. Siendo sinceras, que levanten la mano todas las chicas que lean ésto y que alguna vez se hayan planteado pasar para siempre del amor y los chicos. Vale, gracias, bajad la mano ya. Ahora, chicos, subid la mano aquellos que hayáis pensado en dejar de enamoraros. Muy bien, abajo la mano que se os va a cansar. Pues Penny Lane, junto a un grupo de amigas, deciden que ya han sufrido suficiente por amor. Y es mirando un poster de Sgt Pepper Lonely Hearts Club Band cuando surge la idea de éste club anti-chicos, con reglas como poner la amistad por encima de todo o pasar de los amores, al menos hasta que acabe el instituto, pero como a Cupido no le gusta estarse quietecito, la srta Penny va a tener que elegir entre traicionar sus "votos antienamoramiento" o dejar volar al chico al que quiere. Lo se, lo se, un dramón tipo telenovela.

Mi opinión en cuanto a este libro es predecible. Nada que haga referencia respetable a The Beatles puede ser malo. ¡Nunca son suficientes Beatles! Y pasando por alto el hecho de que ésta es una pequeña historia adolescente, pese a que estoy acostumbrada a leer cosas... digamos... "más serias", la trama es interesante, las opiniones de las chicas que conforman el club en cuanto al amor son curiosas, y en muchos casos acertadas, y el detalle de insertar un fragmento de canción en cada capítulo es simplemente maravilloso. Por último añadiré, por si alguien quiere saberlo, que la opción de llevar a una chica a un concierto de imitadores de Los Beatles intentando que sea una cita es una gran idea. No por la cita, si no porque nuca es mala ocasión para poder disfrutar de cuatro cabezas con peinados a tazón.